El viernes pasado fui a jugar a la pelota con los amigos de Fede… y es terrible el estado físico que tengo. Corrí un par de pelotas y chau… ¡no daba más! ¡Deplorable! Capaz mañana empieze a salir a correr un poco… ¡ja, ja!
Ahora pensaba… para más de una cosa necesito tener el estado adecuado antes de que llegue el momento de probarlo. Para rendir tengo que estudiar antes, para tomar buenas decisiones tengo que tener los valores correctos ya incorporados y para mantenerme en los caminos de Dios es mejor que lo conozca cada día más para que cuando llegue el momento de jugarme no me quede sin las fuerzas para avanzar. En esto si no hay chiste… no voy a esperar hasta mañana. Este es el día que hizo mi Papá del cielo para que pueda conocerlo mejor.