Es increíble como llueve hoy y lo bien que viene ¡después de que ayer tuvieramos un sol que derretía el asfalto! Acostumbrado a mis pagos que llueve unas pocas semanas al año… Buenos Aires me tiene con ganas de comer tortafritas mucho más seguido! ja, ja! Read the rest of this entry »
Volver a casa
11 Un hombre tenía dos hijos —continuó Jesús—. 12 El menor de ellos le dijo a su padre: “Papá, dame lo que me toca de la herencia.” Así que el padre repartió sus bienes entre los dos. 13 Poco después el hijo menor juntó todo lo que tenía y se fue a un país lejano; allí vivió desenfrenadamente y derrochó su herencia.
14 »Cuando ya lo había gastado todo, sobrevino una gran escasez en la región, y él comenzó a pasar necesidad. 15 Así que fue y consiguió empleo con un ciudadano de aquel país, quien lo mandó a sus campos a cuidar cerdos. 16 Tanta hambre tenía que hubiera querido llenarse el estómago con la comida que daban a los cerdos, pero aun así nadie le daba nada. 17 Por fin recapacitó y se dijo: “¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen comida de sobra, y yo aquí me muero de hambre! 18 Tengo que volver a mi padre y decirle: Papá, he pecado contra el cielo y contra ti. 19 Ya no merezco que se me llame tu hijo; trátame como si fuera uno de tus jornaleros.” 20 Así que emprendió el viaje y se fue a su padre.
»Todavía estaba lejos cuando su padre lo vio y se compadeció de él; salió corriendo a su encuentro, lo abrazó y lo besó. 21 El joven le dijo: “Papá, he pecado contra el cielo y contra ti. Ya no merezco que se me llame tu hijo.” 22 Pero el padre ordenó a sus siervos: “¡Pronto! Traigan la mejor ropa para vestirlo. Pónganle también un anillo en el dedo y sandalias en los pies. 23 Traigan el ternero más gordo y mátenlo para celebrar un banquete. 24 Porque este hijo mío estaba muerto, pero ahora ha vuelto a la vida; se había perdido, pero ya lo hemos encontrado.” Así que empezaron a hacer fiesta.
La vida del hijo menor se parece a la historia de vida de los seres humanos. En el inicio de la existencia del mundo disfrutábamos una buena relación con Dios (el papá de la historia), estando cerca de Él y con una comunicación que nada la podía entorpecer. Pero al igual que el hijo, decidimos alejarnos de Él y vivir nuestra propia vida, intentando sobrevivir con nuestros propios medios y capacidades.
En ese intento no nos fue demasiado bien e igual que el hijo menor, y en nuestro intento de arreglárnoslas solos, buscamos también nuestras propias soluciones, que tampoco alcanzan para cubrir y satisfacer las necesidades que surgieron de alejarnos de Dios.
Es que la única manera de lograr satisfacer nuestras necesidades es volviendo a casa, a nuestro papá, a Dios. Quizás nuestro acercamiento a Él puede ser motivado por necesidades como la del hijo perdido, que tenía hambre. Pero Dios quiere satisfacer aún nuestras necesidades más íntimas. Darnos su amor y devolvernos el privilegio con el que planeó a los seres humanos de ser sus hijos.
Tal vez todavía te queden recursos para pasarla bien por tus propios medios o quizás ya se te acabaron. Pero la verdadera fiesta está con Dios. La vida con Él es mejor de que lo que podamos alcanzar con nuestra parte de la herencia o si ya se acabó… lo que logremos trabajando y esforzándonos nosotros solos.
Dios nos planeó para que disfrutemos de una relación con Él y está esperando que volvamos a casa. No para refregarnos en la cara todos nuestros intentos de estar bien sino para festejar, celebrar y reconstruir esa relación con Él para la que nos creó.
La decisión pasa por querer o no volver a casa.
El mundo es un pañuelo
Aunque no se de donde salió la frase, creo que se dice cuando te encontrás con gente conocida cuando no lo esperabas. El punto es que hoy estuve en El Madero, una iglesia algo distinta a la que se nos puede dibujar en la cabeza al pensar en una. Me sentí cómodo además de que me recibieron de 10, aunque cuando entré no conocía a nadie y había tenido solo algún contacto previo por Fk con Eddie y Nancy Rembley, los pastores de allí.
A la vuelta, me acercó hasta casa Lucas, que resultó que estuvo en Neuquén hace unos meses realizando algunos grupos de enfoque y alguno de ellos fue con chicos del ministerio de la igle en Neuquén y de la célula en la que yo estaba en Gran Neuquén. Ahí nos habíamos cruzado y ¡nos encontramos de nuevo acá! También me encontré con algunos conocidos de mis abuelos Salinas y tíos de la época en que ellos vivieron en Huangelen.
Más temprano, hoy también fui a la casa de mis tíos a festejar el cumple de Nico con un súper asado. Siempre es un placer estar con ellos y hoy no fue distinto (¡gracias tíos!).
Eso sí, para sumarle a este finde anecdótico, lo más extremo quizás sucedió ayer cuando volvía de la iglesia. Un bestia al volante me encerró a mí que venía en bici contra otro auto que estaba estacionado y en medio segundo se me cruzaron un montón de finales para eso. Decir que resultó el más alegre y más que un poco golpeado y la bici con el volante torcido fue el resultado del sándwich.
Reu
Ayer tuvimos una buena reu de jóvenes. Sorpresivamente vinieron varios de los adolescentes de la igle (que al menos en el tiempo que llevó aca no habían aparecido), lo que le agregó un color más divertido al tiempo que pasamos.
Jugamos al uno, la canasta revuelta y al mono (con la mesa de ping-pong). Juegos del año del corcho, pero que como no los conocían… nos hicieron reír y disfrutar bastante! Al menos, la hora se pasó volando y cuando nos dimos cuenta era tiempo de irse!
